Parte 2

 

V. LA REALIDAD DE LA PROSTITUCIÓN INFANTIL.

 

LOS ESPACIOS. LAS LOCALIZACIONES.

Resultados. Datos. Observaciones

 

 

 

/me puse a mirar, no sabía que había tanta prostitución infantil, los chicos todos agarran y las chicas también, lo que no sabía es que hay demanda/ no me daba cuenta, ahora empecé a mirar... son tan chiquitos/ mi primera vez... tenía 11 años/ “yo empecé a trabajar a los 15 años/ yo empecé en La Cañada a los 12”/ “hay un montón de prostitutas, tienen 12, 13/ arriba hay habitaciones y ahí hay muchos pibes/ cuando yo estaba en la calle había pibitas de 10 que iban por unas monedas/ nadie pregunta nada en esos lugares... yo empecé a trabajar a los 13/eso de los 18 no es para los pobres, los pobres pasan de chicos a grandes/a mi me decían la nena/ pero las otras no eran muy grandes tampoco, ... había una más chica, de 13 años/ nadie se mete, no va a ir un juez a preguntarles cuántos años tienen... el juez va por ahí, pero para que le hagan el servicio/ cuando cumpla 16 les voy a decir que tengo 20/ hay chicos en la joda desde los 13/la plaza está llena de pendejas... hay muchos chicos que son putitos/hay un montón de prostitutas.... tienen 12, 13 /un lugar lindo, discreto, con un bar, arriba hay habitaciones, y ahí hay muchos pibes/.

Collage de frases [1]

 

EDADES

La investigación realizada, a pesar de la imposibilidad de un registro cuantitativo exacto o siquiera aproximado, confirma la presencia de niños y jóvenes  prostituidos de ambos sexos tanto en lugares cerrados, (burdeles, saunas, clubes, etc.) de modo abierto, (discos, pubs, agencias, etc.) y  en la calle. Es decir, junto con adultos se encuentran jóvenes y niña/os de distintas edades.

La edad no es el criterio que diferencia tipos o modalidades de prostitución. Son otros los criterios que marcan esas diferencias.

Las principales tendencias con relación a la edad que se han podido identificar indican que:

-          Tanto las mujeres como los varones son iniciadas/os en la prostitución entre los 12 / 13 años y los 15 /16 años. Esta es la tendencia mayoritaria en todas las regiones.

-         Se encuentran sin embargo también inicios más tempranos: a los 8, a los 10 y 11 años. Si bien en las edades tempranas pueden ser situaciones aisladas, suelen ser el modo de inicio y transformarse en situaciones permanentes.

La existencia de prostitución infantil surge no sólo de las entrevistas a niñas/niños, sino también de las entrevistas a adultas/tos en prostitución (cuando relatan sus propias historias), en las que ubican los 12-13 años como edades más frecuentes de entrada en prostíbulos o en otras modalidades de prostitución.

No hay variaciones significativas en cuanto a la edad de inicio en las distintas regiones. Si bien los datos de esta investigación no son estadísticamente válidos, dan cuenta de hechos, que además se ven confirmados por otros indicios, que no dejan dudas acerca de las mismos.

Las niñas y niños entrevistados en el marco de esta investigación, si bien no constituyen una muestra representativa en sentido estadístico, dan cuenta de tendencias cuya verosimilitud se acentúa por la repetición de situaciones semejantes y  por otras fuentes de información. La metodología utilizada que valoró a más los aspectos cualitativos que los cuantitativos permite alentar certezas que los números no suelen aportar.

 

 

 

 

Edad actual y edad de inicio

La mayoría de las niñas y niños entrevistadas/os tiene más de 15 años. Sin embargo su ingreso al mundo prostibulario es más precoz. La mayoría han sido iniciadas/os antes de los 15 años[2] . Ha sido una constante la dificultad en todas las regiones de entrevistar directamente a niñas/os de menos de 15 años[3] . Sin duda la penalidad que tiene el proxenetismo cuando se trata de “menores”, lleva a extremos cuidados por parte de las organizaciones y proxenetas.

 

 

EDAD ACTUAL DE LAS NIÑAS/OS Y ADOLESCENTES

ENTREVISTADAS/OS

 

 

Menores de 13 años

De 13 a 15 años

Mayores de 15 años

Total

Buenos Aires

3

5

20

28

Córdoba

-

2

13

15

Chaco

1

3

6

10

Puerto Madryn

1

2

4

7

Posadas

8

2

6

15

Neuquén

-

2

6

8

Total

12

16

55

83

 

 

 

 

 


 

 

EDAD DE INICIO DE LAS NIÑAS/OS Y ADOLESCENTES ENTREVISTADAS/OS

 

Men. De 13 años

De 13 a 15 años

May. de 15 años

SD

Total  

Buenos Aires

7

14

4

3

28

Córdoba

3

10

1

1

15

Chaco

3

5

2

 

10

Puerto Madryn

2

5

-

 

7

Neuquén

1

6

1

 

8

Posadas

9

4

2

 

15

Total

25

44

10

4

83

 

 

Los espacios de prostitución. Localizaciones, zonas.

No se ha detectado ningún indicio de “lugares exclusivos” de niños, niñas y jóvenes. Sí se han encontrado niñas y niños de diferentes edades: en los espacios de la prostitución callejera -calles, rutas, plazas, estaciones de servicio, etc.-; en lugares cerrados –prostíbulos, saunas, whiskerías, casas de masajes, etc.-, de todas las ciudades y localidades que han sido incluidas en esta investigación.

La coexistencia o convivencia de las niñas y niños y adolescentes con los adultos en los distintos espacios, parece diluir la comprobación de su existencia, insinuando que esa presencia es excepcional y aislada[4] . En la calle, y para quienes no conocen los códigos es difícil detectar esta presencia, ya que no se trata, en muchos casos, de la imagen estereotipada y tradicional de “prostituta” o de “taxi boy”, y otras modalidades de la prostitución. Excepto los travestis, cuya presencia es notoria y llamativa, muchas otras formas quedan disimuladas para quien no sabe que hay ciertos lugares de la ciudad que a determinadas horas, se convierten en escenarios de la “oferta de sexo pago”, o diferenciar un jovencito con  una mochila que parece estar mirando vidrieras en barrio Norte, de un taxi boy o un estudiante que sale del colegio o un instituto de computación.

En los lugares cerrados, se toman medidas extremas para evitar que se detecten que hay niñas o niños: documentación falsa, espacios “reservadísimos”, maquillajes y vestimentas, etc. En caso de intervención de la Justicia, las redes de complicidad y protección se ponen en funcionamiento y es muy difícil encontrar a las o los “menores”.

La mayoría de las/os niñas/os entrevistadas/os en todas las regiones son aquellos que son prostituidas/os en la calle o en las modalidades que pueden denominarse pobres o burguesas. Sin embargo no debe leerse que la mayoría de esa población se encuentran en esos espacios y modalidades. Ya que, como se verá, surge suficiente evidencia de niñas, niños y adolescentes en espacios cerrados, y también en la modalidad de prostitución lujosa.

Se trata de un sesgo que resulta de la mayor facilidad de establecer contactos directos en la calle. Pero en todas las regiones se pudo detectar, de modo directo (entrevistas directas, entrevistas a informantes, documentación judicial, referencias periodísticas) la existencia de prostitución en sectores medios y altos en las más diversas localizaciones: Urbano/rurales; barrios céntricos/periféricos; residenciales/comerciales; burgueses/pobres; villas/barrios ricos, zonas fronterizas/mediterráneas, etc.[5]

 

Niños/niñas: lugar de prostitución actual

Ciudad/

Espacio

Calle

Tot otros espacios

Agencia

Prostíb.

Sauna

Whiskería /cabaret

Familiar

Total

Buenos Aires

18

10

1

3

2

3

28

Córdoba

13

2

1

1

 

 

15

Chaco

9

1

 

1

 

 

10

P Madryn

3

4

 

 

3

1

7

Neuquén

8

 

 

 

 

 

8

Posadas

13

2

 

1

1

 

15

Total

64

19 

 

2

6

6

4

83

 

A pesar de que la mayoría de las entrevistas a niñas/os y adolescentes prostituidos corresponde al ámbito callejero, se ha podido reunir un corpus cualitativamente importante, ya que se han podido realizar varias entrevistas en profundidad a niñas y niños que están o estuvieron en prostíbulos y agencias, a informantes adultos que están en prostitución, a clientes y a empresarios que permiten presentar un panorama de las distintas modalidades de la prostitución en la que están involucradas niñas y niños. Esta información además se ve confirmada y completada por el análisis de las entrevistas a otros informantes, de las entrevistas institucionales y de expedientes judiciales y de noticias periodísticas[6] . En Neuquén por ejemplo en que no se pudo realizar entrevistas en espacios cerrados, se han reunido varios expedientes judiciales que permiten describir la dinámica de la organización de la prostitución en saunas, departamentos y prostíbulos[7] . En Córdoba a pesar de que son pocas, se han logrado entrevistas muy valiosas sobre los prostíbulos; igualmente en Buenos Aires, Puerto Madryn, Chaco. En ellas se proporciona información muy amplia acerca de las formas de reclutamiento, de los niveles de organización, de los códigos y modos de vida, y de los niveles de violencia directa o larvada que ejercen los proxenetas.

Por otra parte las noticias periodísticas a través del estallido de grandes escándalos echan luz sobre otras conductas propias del mundo de la prostitución: chantajes, violencia física, violaciones, asesinatos, etc.

La presentación de los cuadros anteriores tiene una finalidad solamente ilustrativa, ya que en todos los casos se ha privilegiado la calidad de la información por sobre la cantidad. Y a través de las entrevistas obtenidas en lugares cerrados es posible acercarse a estas modalidades de la prostitución. No se pretende decir sin embargo que se ha agotado el tema. Pero se trata de un primer acercamiento que permitirá, sin duda, definir líneas de trabajo, de investigación y de acción.

 

Zonas

En todas las grandes ciudades –e igualmente en ciudades más pequeñas del interior de las provincias donde se realizó la investigación- se han encontrado zonas de concentración de prostitución[8] . Esto es muy notorio para la modalidad callejera. Las “zonas” son espacios de la ciudad claramente delimitados donde hay concentración de personas en prostitución. Los términos “zona”, “zona roja” o “zona de fuego”  son de uso por parte de la policía, y este uso se ha extendido hasta integrar el lenguaje periodístico y social.

De acuerdo al tipo de urbanización, y al tipo de clientes estas localizaciones se organizan en torno a los salidas y entradas a las ciudades –rutas, estaciones de ferrocarril, estaciones de ómnibus, puertos- como también en las cercanías de lugares de diversión.

Los lugares cerrados están distribuidos más irregularmente.  Existen, según los datos recogidos, casas de masajes, saunas, cabarets, departamentos privados, etc. en zonas céntricas, en barrios residenciales; también existen bailantas y prostíbulos bajo distinta fachada en barrios populares y villas de emergencia.


 

[1] Las frases corresponden a entrevistas realizadas durante el trabajo de campo, a niñas, niños en prostitución,  a clientes y a otros informantes. La elocuencia de estas afirmaciones convierte en una obviedad cualquier comentario.

[2] El inicio temprano se un dato que se ha constatado en diversos países de América Latina. En una investigación realizada en República Dominicana se ve que la edad de inicio es alrededor de los 11 o 12 años. La Neo- Prostitución Infantil en República Dominicana , Unicef, 1994. Otra investigación realizada en Paraguay, encontró que el 72% de las niñas se iniciaron antes de los 15 años y el 28% a partir de los 15. Explotación sexual de niñas y adolescentes, Unicef Paraguay, 1997.

[3] Dificultad que se acrecentaba al disminuir la edad.

[4] Fue repetida la sorpresa de los integrantes de los equipos de investigación, que comenzaron a detectar niñas y niños en lugares donde circulaban habitualmente. Hasta ese momento, no es que no habían visto a esas niñas o niños, simplemente pensaban que “estaban allí” haciendo cualquier otra cosa. Sólo con una mirada más entrenada, y a partir de las entrevistas, comenzaron a registrar que esos espacios y esas circulaciones tenían otros sentidos. Eran niñas y niños en prostitución. La misma sorpresa se produjo en varias oportunidades frente a hoteles, pensiones, discos, pubs, etc. cuando a partir de las entrevistas surgía la información que esas adolscentes que estaban en la barra de tal o cual pub o disco, eran prostituidas allí o ese era el espacio del contacto y de la transacción. De este modo, aguzando la mirada, comenzó a verse lo que antes  “no se veía”.

[5] En el informe final para Brasil de la investigación “A explaraçao sexual de meninos e meninas ena América Latina e no Caribe” realizado por Maria Lúcia Pinto Leal en diciembre de 1998 se constata a través de los datos obtenidos en varias investigaciones en diversos lugares de Brasil que la presencia de niños/as y adolescentes prostituidos es notable en todos los ambientes donde hay prostitución. Así en lugares como Salvador, Belo Horizonte, Distrito Federal, algunos municipios de los Estados do Pará y do Mato Grosso se ha verificado la existencia de prostitución infantil en prostíbulos, casas de masaje, estaciones de servicio, hoteles, boites, terminales, anuncios en diarios, turismo.

[6] En Buenos Aires de las 28 entrevistas realizadas, 19 corresponden a prostitución callejera (que abarca a niñas y niños de la calle como a otros que viven con sus familias o en pensiones u hoteles) [6] ;  5  niñas que son prostituidas en prostíbulos 1 que trabaja en una agencia, 1 en una disco y 3 en el ámbito familiar.

En Córdoba de las 15 entrevistas 13 corresponden a prostitución callejera y 2 a espacios cerrados (1 sauna y 1 agencia). En Chaco, de las 10 entrevistas 9 corresponden a prositucióon callejera y 1 a un prostíbulo. En Posadas, de las 15 13 también corresponden a prostitución callejera y 2 a lugares cerrados. En Neuquén todas corresponden a prostitución callejera. En Puerto Madryn 3 corresponden a prostitución callejera, 4 a espacios cerrados

[7] Los expedientes Nº 13198/98 y 543/94 aportan información que muestra el modo de operar de los reclutadores de prostíbulos, que viajan a distintas provincias del interior a buscar jóvenes y adolescentes para prostíbulos de poblaciones del interior de la provincia o de las ciudades; proporcionando evidencia de un enorme tráfico interno (preferentemente de Mendoza y Córdoba) pero también evidencia que las jóvenes y adultas traficadas internacionalmente son redistribuidas en las distintas provincias.

[8] Todos los informes presentan con mayor o menor extensión una descripción de las “zonas” con delimitación geográfica y una caracterización del tipo de “oferta” o modalidades predominantes. (Ver Informes: Buenos Aires paginas 25 a 53; Córdoba páginas 18 a 33[8] ;  Chaco páginas 15 a 37; Neuquén página 12 ; Puerto Madryn páginas 5 y 6 (calles y cabarets y prostíbulos).