XIII. LAS RESPUESTAS INSTITUCIONALES

 

 

“porque cada vez que vemos un caso así a nosotros nos muerde la impotencia (...) entonces hacemos lo que hace la sociedad, bajamos la cabeza y hacemos como que no hemos visto (Religioso, Chaco)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este capítulo se ha elaborado con información proveniente de:

·        entrevistas a funcionarias/os judiciales

·        entrevistas a funcionarios policiales

·        entrevistas a integrantes de organizaciones comunitarias

 


 

 

 

 

 

 

 

ENTREVISTAS INSTITUCIONALES POR REGIÓN

 

Entrevistas realizadas

Córdoba

Chaco

Neuquén

P. Madryn

Bs As

Misiones

Totales

Func. Policiales

 

2

 

2

 

2

 

3

 

1

 

4

 

14

Func. Judiciales

 

9

 

7

 

12

 

4

 

11

 

5

 

48

 

Subtotal

 

11

 

9

 

14

 

7

 

12

 

9

 

62

Func. Programas estatales de menores [1]

 

7

 

6

 

3

 

2

 

4

 

6

 

28

Integrantes Instituciones de salud [2]

5

4

2

1

4

3

19

Integ de la Institución educativa [3]

4

2

-

-

2

-

8

 

Sub total Func de inst. públicas

 

16

 

12

 

5

 

3

 

10

 

9

 

55

Organizaciones comunitarias [4]

 

10

 

1

 

3

 

4

 

6

 

4

 

28

Organizaciones religiosas [5]

 

8

 

2

 

2

 

-

 

5

 

2

 

19

 

Subtotal,Organiz comun y religiosas

 

18

 

3

 

5

 

4

 

11

 

6

 

 

47

 

TOTAL

 

45

 

24

 

24

 

14

 

33

 

24

 

164

         

 

 

 

 

Se realizaron 164 entrevistas a integrantes de instituciones gubernamentales y no gubernamentales. 62 corresponden a funcionarios policiales y judiciales.

Las restantes, es decir, 55 corresponden a instituciones gubernamentales del ámbito educativo, de salud y desarrollo y social y minoridad  y 47 a integrantes de organizaciones no gubernamentales comunitarias y religiosas .

Además se analizaron 10 expedientes judiciales y se recogieron alrededor de 450 noticias periodísticas, que en su mayoría dan cuenta de las alternativas de procesos judiciales. Otras se refieren a debates en torno a la reglamentación de la prostitución [6] . Finalmente y muy de tanto en tanto aparece alguna que otra nota de opinión donde se tocan otras dimensiones del tema.

 

 

 

 

 

LAS RESPUESTAS ESTATALES

 

LA JUSTICIA

 

El discurso de los funcionarios (de Justicia y Policía)

En términos generales los funcionarios reconocen tener poca información, y bastante menos que los funcionarios policiales. Mientras que los primeros suelen recordar uno o dos casos en que se presentaron causas en las que hubo niñas/os o adolescentes en prostitución, los funcionarios policiales dan otros números. Aunque todos dicen saber que existen organizaciones de proxenetas y redes, esto aparece como algo que se ha escuchado, pero que no puede ser probado.

Algunas expresiones de funcionarias/os de justicia indican:

 

No es tanto lo que se haga judicialmente después, sino que lleguen a la justicia. (jueza de minoridad de la localidad de San Francisco, Córdoba)

 

“Los chicos no denuncian a los mayores....(Fiscal menores, Bs. As.)

 

 

 

“Hasta ahora sólo he tenido un caso de prostitución con una menor de edad” (y luego recordando)... Hubo otro caso más, dos en total. No tenemos prácticamente casos. Esto lo he hablado con colegas y es una situación generalizada” (Jueza menores, Bs. As.)

 

“No me ha tocado intervenir en ningún caso siendo fiscal. Cuando era secretario de Juzgado... pude ver unos pocos casos, ... casi todas eran chicas de 14 o 15 años, traídas desde Mendoza, o Córdoba... (Fiscal adjunto, Neuquén)

 

“Acá es muy raro... No llegan, denuncias ....las que hay son  poquitas...” (Defensora de pobres menores y ausentes, Chaco)

 

“Yo diría que tenemos casos.. no podemos negar, hay una evidente actividad de prostitución infantil” (Funcionario judicial Puerto Madryn)

 

“Lo que nunca aparece son las redes o el turismo sexual, que dicen que ha llegado a la Argentina. A nosotros no nos llegan” (Jueza menores, Bs. As.)

 

En cambio los funcionarios policiales reconocen saber más:

 

“Nosotros acá tenemos trabajando (sic) sin mentirle entre 120 y 150 mujeres, aproximadamente. Esa es la cantidad que están trabajando ... en el Gran Resistencia...y no hablemos del micro o macro centro, hablemos del Gran Resistencia (...) Mayores de 18 habrá entre 70 y 80 y las otras son menores de 18” (Comisario, Chaco)

 

“Quiero ser prudente, tal vez no ha crecido tanto, se ha puesto en evidencia... la prostitución infantil existe, no es un cuento del periodismo, ni de la comunidad, ni mucho menos de la policía, esto existe. Y de la observación diaria también se nota que hay chicos y chicos en la calle prostituyéndose” (Funcionario policial Puerto Madryn)

 

“... Nosotros detectamos menores trabajando en boliches, con documentos adulterados, (...) una cordobesa que tenía 15 años, que comentó que la secuestraron en Córdoba de una bailanta... que la tuvieron encerrada y la trajeron al sur ..”  (...) “Al poco tiempo un caso similar, una piba de 12 o 13 años que aparece corriendo en la comisaría que la venían persiguiendo dos cordobeses.. que la tuvieron secuestrada y la hacían trabajar en Córdoba... ese día había llegado y se escapó..” (Funcionario policial. Puerto Madryn)

 

“En Córdoba la prostitución infantil, tanto femenina como masculino, se da de forma autónoma, ... no hay ningún cerebro que maneje a estos menores de

edad...no he detectado una red...” (...) “Yo he allanado cerca de 40 prostíbulos en estos últimos tres meses, he detenido a más de 300 personas por esta actividad y el porcentaje es de 15 o 20 % (menores [7] ) pero las niñas [8] son autónomas, no hay una red”  (Comisario, Córdoba)

 

En la mayoría de los casos que llegan al Sistema Judicial, las situaciones de explotación se presentan en el marco de otros delitos sexuales, generalmente de violación o abuso sexual.

“El tema de la prostitución y el tema del consumo y tráfico de estupefacientes no son fenómenos aislados... se dan en el conjunto de la actividad marginal” (Funcionario judicial-Puerto Madryn)

 

“A veces aparecen pegados a casos de homicidios, robos” (Fiscal Neuquén)

 

“Estos delitos son de acción privada y nunca vienen solos. Lo que nos llegan son denuncias de violación o vienen acompañados de relaciones prematuras y ahí salta el tema de la prostitución (...) En general viene con el delito de violación”. (fiscal menores, Bs. As.)

 

“ (...) nunca ha entrado una causa por prostitución, entra por maltrato, por abuso sexual, por abandono, ...” (S ecretario juzgado de Córdoba)

 

Muchas de las y los funcionarias/os entrevistadas/os consideran que la acción judicial se ve limitada por la normativa.

“El sistema es muy precario para tratar estos temas. Sólo tenemos un artículo” dice, un Fiscal de  Menores, (Bs. As)

 

También hay problemas operativos: no hay tribunales especiales, de modo que lo jueces tienen que dedicarse a las más variadas causas:

“Hay jueces que se ocupan de mil casos ...falta especialización... (Fiscal en lo criminal, Bs. As.)

 

 Otro grupo considera en cambio que la ley no es tan mala:

“Yo digo que la ley no está mal. Puede y debe ser mejorada, pero no es tan mala. Lo que falla es encontrar los autores de estos delitos” (Jueza menores, Bs. As.)

 

“el problema acá no pasa tanto por la cuestión de reconocimiento jurídico teórico,   pasa por cómo se opera el proceso” (Prosecretario juzgado Córdoba)

 

Pero unos y otros coinciden en que la Justicia cuenta con poca información, que hay una “cifra negra” muy grande, que “se puede presumir” lo que está sucediendo, pero que los jueces no pueden investigar ya que necesitan que el fiscal haga un requerimiento y a partir de esto se inicie una investigación. Pero que en los casos en que se han iniciado investigaciones, la acción judicial se ve entorpecida:  

 

“Creo que hay una gran protección en esos lugares. (Jueza menores, Bs.As.)

 

 

Mutuas acusaciones. Los funcionarios de Justicia critican a los policiales y viceversa

 

En muchas entrevistas surgió una profunda desconfianza por parte de los funcionarios de justicia hacia la policía sospechada de connivencia con los explotadores a los que se supone brinda protección a cambio de dinero.

 

“No podría hablar de corrupción política ... no tengo pruebas definitivas, pero creo que hay corrupción policial, estoy convencido de que hay” (Funcionario judicial- Puerto Madryn)

 

“Varios operativos se vieron frustrados porque se filtran informaciones a través de la policía” (Fiscal criminal, Bs. As.)

 

 “En ese caso (cita una causa) yo sé que fue la policía la que quemó la casa (de una testigo) pero en la mayoría de los casos no podemos probar nada” (Fiscal menores, Bs. As.)

 

“Es muy fácil probar ese delito,... mucha veces la única forma es que en los procedimientos intervenga la policía.. y muchas veces se ha sospechado que la policía puede tener algún tipo de protección con esos lugares (Fiscal criminal, Bs. As.)

 

“Mientras la investigación estén en manos de la Policía, poco se puede eseprar, va a seguir llegando lo que ellos quieran” (Jueza, Buenos Aires).

 

Tanto los funcionarios judiciales como policiales hablan de corrupción, aunque generalmente minimizan la que existe en sus propias filas:

“Yo creo que la corrupción, en términos comparativos, la corrupción policial de Córdoba es manejable. La hay.. como en todos los sistemas... pero (en Córdoba) comprometen a algún comisario aisladamente... Pero no parece un fenómeno que vaya a desbordarse” (Secretario de Juzgado, Córdoba)

 

“En la Argentina puede ser (que haya corrupción) pero no aquí en Neuquén” (Defensora Neuquén).

 

“No llegan a buen término los casos, ha habido, pero es difícil para la Justicia decir.. , probar que ha habido alguien que se opone a la investigación” (Funcionario judicial , Puerto Madryn)

 

A veces se acusan unos a otros: el funcionario judicial acusa a un colega o a un funcionario policial y viceversa:

“ ... esta gente fue imputada por la Policía y luego el Juez.. no sé si ha dictado el procesamiento” (Funcionario policial- Puerto Madryn)

 

“Un día fuimos a una inspección y bueno, mientras íbamos ingresando y mirando, sale un policía y el propietario nos comenta que le vino a a avisar, que iba a caer una inspección... Yo creo que la conexión policial es mucho más importante de lo que uno cree” (Municipal - Puerto Madryn)

 

“La policía por el cambio de información, el famoso buchón, se hacen los burros, porque el fiolo les hace de buchón y les dan datos sobre otros delitos” (Funcionario judicial Neuquén)

 

“La investigación se hace en Policía y después el Juzgado no continúa” (Funcionario policial- Puerto Madryn)

 

Además de todas las imputaciones y sospechas los funcionarios de ambas instituciones, coinciden en que es muy difícil probar el proxenetismo. En primer lugar porque los acusados mismos lo niegan.

En segundo lugar porque las niñas y jóvenes  prostituidas  también lo niegan.

 

“...las chicas dijeron que las obligaban pero nunca dijeron el nombre de un cliente, sino que dijeron que las obligaban y que tenían que  llevar cierta suma de dinero y entregárselo a este personaje, pero después se desdijeron porque el las encontró a las chicas, secuestró a una, a la otra le mandó a decir que sabía donde estaba....” (Fiscal menores, Bs. As.)

 

“ ¿Quién va a salir de testigo de que ese está haciendo ejercer la prostitución. No vas a encontrar pruebas...” (Defensora de pobres menores y ausentes, Chaco)

 

“ellos niegan...si uno los agarra haciendo algo por ahí...porque salen  por ahí en un auto...y o niegan yo estoy acá caminando paseando o estoy con un amigo...con algún mayor...lo niegan (...) ya es una conducta sexual...(Comisario de la Policía de Menores, Córdoba)

 

En tercer lugar porque el resto de la sociedad no colabora. Muchas veces se destaca la complicidad de otros sectores de la sociedad:

 “Lo cierto es que son cómplices hasta los que hacen las publicaciones, el rubro 59 de Clarín y hasta Ambito Financiero ..... hay toda una cadena de encubrimientos y de participaciones evidentes” (Secretario de juzgado, Bs. As.)

 

“Hay como una esfera de silencio y complicidad muy difícil de romper” (Secretario Juzgado, Córdoba)

 

“Si nosotros tuviéramos datos concretos... siempre digo... que es neceario ver cuál es el compromiso de la gente. Nos reprochan muchas cosas a la Justicia. Pero hay una falta de compromiso de la gente. No solamente que muchos no hacen la denuncia... Dicen la Policía no hace nada, pero ellos no hacen la denuncia, no se comprometen personalmente... (...) La gente cree que esto es magia y que nosotros podemos trabajar con un dato. Con un dato solo no trabajamos. Si no tenemos testigos no podemos hacer nada. La gente tiene temor, hay falta de compromiso y hay desconfianza acerca de cómo trabajamos” (Jueza Tribunal de Menores de Buenos Aires)

 

En síntesis: hay contradicciones y paradojas en este discurso.

1.      Se dice que el sistema judicial es precario, que sólo hay una sola ley -lo que es cierto, pero a la vez se afirma  que la ley es buena y suficiente. En efecto la ley es muy concreta y no deja dudas acerca de cuando debe penalizarse o no.

2.      La objeción más consistente se refiere al hecho que los juicios en que se juzgan a los explotadores de niños y niñas prostituidos pasan a fueros de adultos donde no hay especialistas en sus problemas, sino especialistas en problemas delictivos de adultos que resuelven los problemas que se presentan con los mismos criterios que utilizan en cualquier delito que no involucre a menores.

3.      Se dice que los casos que llegan a la justicia son ínfimos en cantidad, pero a la vez se afirma que hay una inmensa cifra  negra. En esta contradicción ¿se habla de impotencia o se habla de su ineficacia?.

4.      Los funcionarios judiciales acusan abiertamente o lo hacen “off the record” a la policía de no colaborar, de filtrar información advirtiendo con anticipación los movimientos judiciales a los eventuales inculpados, y por lo tanto de encubrir.  Los funcionarios policiales acusan a los jueces de parar los expedientes y no “hacer nada”.    

5.      Se acusa a la sociedad de no colaborar, de no denunciar y de no atestiguar cuando es necesario para incriminar a los explotadores. Pero no se admite que los jueces no están en condiciones de brindar la seguridad necesaria a menores y mayores que atestiguan. Muchas veces, los funcionarios judiciales ni siquiera pueden garantizarse la seguridad a si mismos[9] .

6.      Existe también un fuerte sexismo entre muchos funcionarios y una ideología sexual así como una ideología con relación a la niñez que contribuye a que cuando se enfrentan con casos concretos de prostitución los minimicen:

·        son niñas mayores de 14

·        son homosexuales

·        provienen de familias donde ha habido abuso o maltrato

 

Lo que aparece en estas declaraciones es,  por una parte una admisión franca de las propias imposibilidades e imperfecciones del sistema, pero a la vez una reaccióncorporativa,  en la que las culpas son adjudicadas a los demás, sin reconocer en cada caso la parte propia,  que les corresponde para que esos comportamientos de otros sectores -policía, ciudadanos, funcionarios municipales, etc- y  de la propia justicia, sean posibles.

 

 

PROGRAMAS ESTATALES DE MENORES

 

Consejo Nacional del Menor

 

El  “Programa de Investigación contra la explotación sexual de niños”[10] creado en 1996, (por la disposición Nº 1804/96), poco tiempo antes del Congreso Internacional contra la Explotación sexual realizado en Estocolmo, se enmarcó en el Programa de Explotación de Niños, creado en 1993. Este programa es la única aproximación específica que existió, desde el Estado, en relación al tema que nos ocupa, ya que la explotación sexual de los niños no había sido considerada hasta entonces en su especificidad.

En la década del 90, el Consejo, además de hacerse cargo de los menores en situación de desamparo que la Justicia le derivaba en los casos en que ni los padres ni los familiares podían atenderlos, se vio enfrentado a una nueva problemática, creciente en número y visibilidad, la de los niños de la calle.

Tal como fue enfocada, por el Consejo, la explotación sexual de niños aparece como una modalidad más de la explotación laboral que soportan los niños o de otras formas de explotación económica por parte de adultos-padres y /o familiares incluidos-, situaciones tales como la mendicidad, la venta callejera, la drogadicción el monopolio de paradas,  y la prostitución. Si bien desde una perspectiva es correcto, desde el punto de vista de la especificidad que tiene la prostitución infantil, esta manera de enfocarla minimiza la realidad de éstas prácticas.

El Programa tuvo existencia efímera, ya que en 1998 el Consejo fue intervenido y el programa fue interrumpido y sus hallazgos y logros son tan pobres que no aportan prácticamente nada sobre el tema. Sin embargo se lo incluye en este Informe porque ha sido el único programa específico sobre explotación sexual de niños a nivel estatal  nacional y sirve para caracterizar la intervención estatal, más declamatoria que real, así como los lineamientos ideológicos y políticos de esta intervención.

El Programa de Investigación tuvo el propósito de recoger información a la cual, si bien no se difundió pudimos tener acceso. La lectura del informe de avance, -único producto del programa- permitió corroborar lo precario de los recursos puestos en juego, para alcanzar los objetivos, que se habían trazado.

La investigación se propuso

 “trazar perfiles tipológicos de las víctimas, de los productores distribuidores y usuarios (...) analizar los aspectos psicológicos; (...); detectar zonas, modalidades, posibles usuarios(...); análisis de contenido de ofertas de servicio sexual en medios gráficos (...) analizar, mensajes en los medios audiovisuales (...); búsqueda en Internet[11] .

 

El Informe en el que se sintetiza el trabajo realizado expone todas las limitaciones y dificultades que se presentaron para llevar a cabo el trabajo de campo, si  se puede llamar así, a algunas pocas salidas a terreno. Y no aporta datos concretos ni decisivos. Está dividido en 5 capítulos, desarrollados en 12 páginas, escritos por diferentes personas del equipo de investigación, con un Anexo que contiene propuestas de reforma del Código Penal.

La investigación se circunscribió a la ciudad de Buenos Aires.

En relación al trabajo de campo: hace una enunciación de las dificultades de ese trabajo, de problemas de “seguridad” o de riesgo, de la inaccesibilidad de los casos y de su clandestinidad, sin proporcionar datos concretos.

Finalmente el informe de avance cierra con una propuesta de reforma del Capítulo sobre delitos contra la honestidad en el Código Penal. Esta propuesta no contiene modificaciones sustanciales solo propone aumentar las penas y corre el límite de edad de minoridad.

Esta perspectiva que deriva en propuestas de mayor represión y castigo penal para los llamados explotadores, es por otra parte compartida por sectores de legisladores cuyas acciones se reavivan y multiplican cada vez que surge a la luz algún escándalo sexual o hecho cruento que involucra a menores y no reconocen que las principales dificultades no están en ese nivel. No se piensa que no se trata de crear nuevas figuras jurídicas, sino en el caso del proxenetismo, simplemente hacer efectiva su represión. Estas posturas no toman en serio que en las actuales circunstancias el aumento de la represión como recurso primordial, y sin otros cambios sólo conduce incrementar ciertos riesgos para los explotadores y por lo tanto a encarecer los costos de protección de la explotación sexual, pero de ningún modo a reducirla.

Otras actividades del Consejo fueron la instalación de una línea telefónica para atención de denuncias y contención de las víctimas. A partir del cual se inició un registro de denuncias (teléfono 102)[12] , las que en su mayoría no eran específicas de prostitución.

En las Áreas, Consejos de Secretarías, Direcciones de Menores en las provincias en las que se ha realizado la investigación no hay programas específicos.

 

 

Las respuestas institucionales gubernamentales y no gubernamentales: salud, educación y otras.

 

Ni el nivel gubernamental ni el nivel comunitario existen organizaciones que tengan por finalidad específica la problemática de la prostitución infantil y adolescente. En todas las entrevistas realizadas se preguntó si tenían contacto con la temática, cómo era esa relación, que conocían, y qué respuestas tenían frente a situaciones en las que eventualmente se enfrentaban con casos concretos, etc.

A modo de síntesis puede decirse que los campos de intervención de las instituciones son amplios e inespecíficos y esto sin duda hace que difícilmente aparezca una “demanda” clara.  Se trata siempre de una demanda indirecta, mediatizada o enmascarada y aún en los casos en que las personas entrevistadas digan que sospechan o creen que tal o cual niña o niño están en una situación de prostitución, mantienen en el mejor de los casos una actitud reticente y ambigua o incluso de “negación”, entre otras cosas porque las instituciones no tienen respuestas para dar por un lado, y por el otro, por una actitud de desconfianza hacia la intervención judicial inevitable cuando un caso sale a luz. Lo que sucede frecuentemente es que la mayoría de las/os entrevistados señalan que a sus instituciones o no llegan –más aún muchos dicen que no existe- o que si llegan son muy pocos.

 

 

En las organizaciones gubernamentales en muchos casos no la registran:

 

“La prostitución acá yo no la veo, como veo la droga (...) a nosotros nos llega por ejemplo denuncias cuando hay un corruptor a la salida de una escuela (...) pero prostitución infantil no tenemos” (D irectora de la Biblioteca Bella Vista de la Fundación Pablo Milesi, Córdoba)

 

 “ Pero no tengo un caso así presente, ... prostitución,.... no he tenido un caso así de prostitución infantil ...” ( Hospital de Niños,  asistente social, Córdoba)

 

“Yo lo que puedo detectar y con mucha dificultad es el abuso, ya la prostitución y la explotación sexual es una cosa que se discutiría, se pediría asesoramiento, ayuda, etc. Y que excede el marco de los objetivos de este programa...”( Integrante del Programa de Atención integral del Adolescente del Hospital Benito Soria, Córdoba)

 

O dicen que estas situaciones son negadas por las niñas/os o adolescentes:

 

“Las chicas que vienen prostituidas en general no hablan.(...). Apareció bastante más enmascarado, primero lo ocultó, no terminábamos de entender su historia y después apareció, pero es toda una cosa de vergüenza y ocultamiento”. (Socióloga, integrante de equipo hogar de adolescentes embarazadas, Bs. As.)

 

 “El tema de la prostitución es tabú (...) no es un tema abierto, se sabe de pasillo, pero ella nunca lo ha dicho ante sus compañeras” (Psicóloga, directora de hogar de adolescentes embarazadas, Bs. As.)

 

“Estamos con la sospecha de una chica... tenemos la sospecha que trabaja en un sauna, pero no lo dice directamente” (Asistente social, defensoría de niños, Bs. As.)

 

“Las chicas no hablan de prostituirse en ningún momento” (Asistenta social, Centro de niños y niñas de la calle, Bs. As.)

 

“En general los chicos que hacen de taxi boy no te lo dicen, lo ocultan y bastante” (Psicólogo, coordinador Centro de día niñas y niños de la calle, Bs. As.)

 

“Las historias de ellos hacían agua cuando tenían que ver con historias de violencia, de abuso, de prostitución” (Psicóloga, integrante de equipo de hogar de adolescentes embarazadas, Bs. As.)

 

Los mismos temas aparecen en las organizaciones no gubernamentales:

 

“Ella no lo contaba abiertamente y nosotras no sabíamos que hacer” (sobre un niña de 15 años prostituida) (Hermana Congregación Trinitarias, Bs. As.)

 

“Se manejan con mucha reserva con respecto a esas cosas” (Psicólogo, Org Comunitaria, Chaco)

 

“los pocos casos que yo he conversado, que yo intuyo que están en la prostitución son cerradas no te quieren contar (...) te cortan no te hablan.” (responsable de un comedor de los chicos que trabajan en la calle, córdoba)

 

 

 “Lo que pasa es que nos falta (...) como que no quieren comunicar su vida privada...”(Hnas Adoratrices de la ciudad de Córdoba)

 

“no es frecuente que hablen de prostitución (...) esto no lo hablan tan explicitamente, pero se desprende” (Psicóloga, org. Comunitaria, Puerto Madryn)

 

En el análisis de las entrevistas es posible ver que cuando las niñas o niños hablan de prostitución lo que sucede es que no existe una escucha capacitada y suficientemente atenta para dar lugar a lo que los niños/as y adolescentes están diciendo. De hecho esta investigación desmiente que no quieran hablar, simplemente se trata de que sólo hablan en determinadas condiciones es decir: si tienen confianza o conocimiento y saben que no van a ser denunciados, o sale casualmente, en medio de otra conversación Y esto es válido tanto para integrantes de organismos gubernamentales como no gubernamentales.

 

“Antes de contarte algo te estudian bien, te calan todo (...) te preguntan a qué venís, sos de la yuta, sos de minoridad, te preguntan todo (...) No podés apurarlos para que te cuenten, tenés que seducirlos hasta que te dicen le tiré la goma, es una francesita, le chupé.. eso lo hacen tanto las chicas como los chicos, chupar o dejarse chupar, es plata fácil”.” (Educador sexual, Bs. As.)

 

“Los varones a veces te dicen cuanto cobra por una sacada de leche, ellos van contando, no lo cuentan muy directamente, pero entre dos o tres, riéndose lo cuentan...” (Directora de centro de atención a niñas/os y adolescentes de la calle, Bs. As.)

 

“Lo cuentan cuando están enojadas” (Educador físico de centro de atención a niñas/os y adolescentes de la calle, Bs. As.)

 

“Si es taxi boy, lo notás, lo podés intuir, .... te dicen yo tengo un tutor” (Asistente social organización que atiende niñas y niños de la calle, Bs. As.)

 

“Primero sienten un rechazo muy grande, no saben con que intención te acercás, están a la defensiva, pero cuando lográs darles un cierto margen de seguridad encontrás cosas terribles” (Operadora de programa del Consejo Nacional del Menor y la Familia, Bs. As.)

 

“Por ahí si nosotros entramos a través de algo, es que teníamos ya la suficiente confianza con el chico y le empezamos, despues de mucho tiempo a preguntar alguna cosa” (maestra, Org. Comunitaria, Chaco)

 

 

La escucha comunitaria

 

En distintas entrevistas apareció que la dificultad es de escuchar aquellos aspectos de las vidas que tuvieran que ver con la prostitución o incluso con el sexo por parte de los profesionales.

 

“Un tema que tenía... es que al hacer las entrevistas de admisión, este tema (violación, prostitución, etc) no lo podemos preguntar.. ¿Cómo se pregunta? (Directora centro de atención a niñas/os de la calle, Bs. As.)

 

Hay que poder escuchar lo que las chicas van manifestando” (Religiosa de la Congregación de Adoratrices, Bs. As.)

 

“El problema es porque no podemos preguntar nosotros” (Asistente social. Centro que atiende niñas/os de la calle, Bs. As.)

 

“Estábamos con ellas (las niñas o adolescentes) y no nos dábamos cuenta. Hoy estamos más alertas y es más visible. (...) Antes las veía cuando llegaban desde su deterioro físico, veía las alteraciones que traían, después veía como se metían más en la pesada, el delito, el robo, chica que venían enfermas por el poxiran, la droga, hasta que se abrió este otro panorama y ver que las chicas eran explotadas sexualmente (...) Esto me lo fue dando el mismo contacto con ellas., escucharlas, sus historias de vida, lo que habían vivido, sufrido, las historias con sus familias, muchas tenían miembros de sus familias que estaban en prostitución, o sea muchas habían vivido esa cultura.(...) Yo podía descubrir, porque la chica me lo  manifestaba o porque yo veía en sus acciones que había estado en prostitución, pero no lo veía como algo, ¿cómo decirlo? lo veía desde ella, pero no lo que la rodeaba, o quienes intervenían.  (...) Creo que hoy tengo una visión más amplia” (Hermana Congregación Adoratrices, Bs. As.)

 

¿Qué se escucha de lo que un chico dice? (...) Nadie escucha sin prejuicios lo que un chico dice, lograr escuchar lo que el chico está diciendo es ya un tema, siempre pensa que a lo mejor miente, a lo mejor fábula, a lo mejor esconde. Muchas de las historias de estos chicos son tan terribles que a una le parece que deben estar fabulando, no puede ser todo cierto (....) Habría que poder escuchar algo de lo que dicen, por lo menos afinar el estilo de escucha, pero creo que estamos muy lejos de eso” (Directora hogar de adolescentes embarazadas, Bs. As.)

 

“Es un tema que les produce mucha resistencia, mucha verguenza. Se inhiben de tener que hablarlo (...), entonces se espera un tiempo interno (...)” (Psicóloga, org. Comunitaria, Puerto Madryn)

 

¿Qué hacer?

En el mejor de los casos, cuando las personas que atienden a estos/as niños/as y adolescentes pueden escuchar e interpretar lo que dicen surge un sentimiento de impotencia ante la situación. O sea, más allá de poder o no escuchar, el problema que sigue es la imposibilidad de actuar, debido, por un lado a la inexistencia de capacitación específica para intervenir en esta problemática y por otro la impotencia para enfrentar las redes y organizaciones que están por detrás de los chicos que están en prostitución.

 

“Los adultos se ponen muy mal, no saben como contener a los chicos. ¿Desde donde se aborda? Por ejemplo un chico que ha sido explotado por su sexo, no se le pueden aplicar las categorías de un desarrollo normal... (...) Estos chicos , como una forma de llamar la atención del adulto, cuentan con lujo de detalles, entonces lo que pasa es que cuando te cuentan , ¿cómo te sentís? Hay que trabajar con estos puntos para contener al chico? (Directora de programa, Consejo Nacional del Menor y la Familia, Bs. As.)

 

“Yo como trabajadora, como operadora de calle, como coordinadora acá..., una tiene la fantasía, la idealización. Una los ve pobres, como la canción de Fito Paéz, pero no se los imagina en una situación sexual. A uno le cuesta pensar eso. Cuando después de años de trabajo, uno  cae en eso, porque la realidad lo muestra, ahí nos cuesta hablarlo, porque nos faltan herramientas”. (Asistente social, centro de día de atención niñas/os y adolescentes, Bs. As.)

 

“El tema es que hacer con esa información. Porque el tema de la sexualidad afecta a los coordinadores que están trabajando con el chico, su propia historia, sus propios prejuicios, valores acerca del tema. Entonces no incentivamos a que le saque las información. (...) Muchas veces sale en el desayuno, o en una entrevista de admisión, que no es una entrevista psicológica, entonces tampoco se puede desatar algo que luego no vas a poder manejar. A mi me parece que es un punto en el que tenemos que tener mucho cuidado. Porque no quiero que se pregunte, lo saquen y después ¿quien maneja eso? Hay cosas que escuchamos con mucha tranquilidad, hay cosas que nos molestan más que otras” (Directora de centro de atención a niñas/os y adolescentes de la calle, Bs. As.)

 

La impotencia también se manifiesta cuando las organizaciones comunitarias detectan casos y buscan una respuesta institucional:

“Hemos hecho denuncias en Minoridad, por ejemplo, pero ahí es donde no pasa nada” (Coordinadora de organización comunitaria, Chaco)

 

“No y no hay...mirá, con el tema prostitución no conozco nada que se haga...que se esté haciendo, conozco con...el centro  de asistencia a la víctima cuando hemos recurrido varias veces, los juzgados también de menores, pero estamos...esto ya institucionalmente escuela, estamos muy quemados con ellos, muy quemados no hay voluntad política, no hay y la Justicia es muy ridícula...la Justicia es tan lenta, tan lenta, tan lenta que resuelve el caso del menor cuando ya es mayor.(...) La policía... con la policía no contamos, no contamos para nada. Ellos... ellos son parte digamos, de... de la imposibilidad de cambiar nada,(...) no es la solución al problema que la policía venga, las levante hoy, que las limpie hoy y mañana vuelven... en realidad ellos son parte de la red también. Si son amigos pasan y miran para otro lado y... y bueno, en definitiva contribuyen a que en cambio no se produzca ningún cambio” (maestro de escuela, Córdoba)

 

 

La escuela

La visión de docentes permite trazar un panorama de las posibilidades y las limitaciones actuales en la detección y caracterización de esta problemática en particular.

En la escuela primaria, las personas que están a cargo de niños/as demuestran mayor capacidad para la detección de víctimas de abuso sexual y maltrato y no tanto de situación de prostitución. Esta capacidad de detección también existe en otros ámbitos institucionales como producto de un intenso trabajo de concientización que se ha producido en los últimos años, pero con las situaciones de prostitución sucede lo mismo que en otros ámbitos institucionales: se han detectado algunos pocos casos y en general se refieren a situaciones de proxenetismo familiar.

“Yo no podría generalizar, no me atrevería, lo que si te puedo decir es que me parece que esto que les pasa a estas chicas de 12, 13, 14 años es que la familia es la que las entrega, a cambio de cosas mínimas para sobrevivir, (...) vos no sabés cuantas veces vamos a la casa de los alumnos, antes mandábamos a llamar pero no vienen, cada vez vienen menos, esta escuela es buena, es contenedora, no sólo por el comedor, por todo, las actividades, todo, no queremos que los chicos se vayan.” (Maestra de escuela, Bs. As.)

 

 “En las chicas...tanto en las chicas como en los chicos se da (la prostitución) en una edad que se hace muy difícil. El primario es muy contenedor para ellos”(Maestro de escuela, Córdoba)

 

“Las hemanas ya se prostituian y dejaban la escuela porque se embarazaban, ya en quinto grado dejaban” (Maestra, Chaco)

 

Cuando se detectan situaciones ya sea de prostitución u otras formas de maltrato los maestros no saben cómo enfrentar el problema. Por un lado porque desconfían de la intervención de las instituciones judiciales o en los casos en que querrían denunciar no tienen suficientes pruebas para hacerlo. Pero por otro lado y más allá de la denuncia hay una cuestión de fondo y es que los profesionales del área educación tampoco saben saben cómo proceder en estos casos.

“La policía, la justicia, qué va a hacer, si son parte de lo mismo” (maestra, Córdoba)

 

“Mi objetivo mayor es que la escuela sirva de lazo social, que los contenga (...) es difícil porque ellos saben que son marginados (...) es difícil desde la escuela darles una salida laboral (...) pero bueno, yo estoy como en cero se me abre recién ahora esto, mi idea es transformar primero la institución, que no discrimine (...)” (docente, córdoba)

 

Los institutos de menores y el maltrato intrainstitucional

Es frecuente que miembros de instituciones comunitarias, e incluso profesionales que se desempeñan en la esfera estatal, señalen que prefieren, en aquellos casos donde existe posibilidad de hacerlo, no dar intervención a la justicia. En primer lugar, como se dijo más arriba porque hay una cierta desconfianza acerca del rol que puede jugar la institución judicial pero además y aunque la justicia actuara correctamente ¿qué podría hacer por los niños? ¿enviarlos a una institución “de menores”? Estos lugares son vistos por la mayoría de las personas entrevistadas, en el mejor de los casos como negligentes y sin capacidad para ofrecer nada a los niños/as y adolescentes que albergan, en el peor como victimizadores a su vez, de aquellos a quienes debería proteger.

A lo largo de esta investigación se obtuvieron algunos testimonios de niños/as y adolescentes y de profesionales que dan cuenta de esta revictimización. Sin embargo, los niños/as son esquivos al relatar su paso por las instituciones, a la vez que los integrantes de organizaciones y los profesionales indagados acerca del tema descartan cualquier posibilidad de que estas instituciones sean beneficiosas.

En el Chaco se registraron varios casos de niños que denunciaron que en el seno de las instituciones que debían albergarlos fueron abusados:

·        en una Granja Hogar tres niños y una niña de 6 a 12 años de edad acusaron a un integrante de la institución por abuso sexual, este hombre fue condenado finalmente después de un largo proceso, pero los niños no recibieron ningún tratamiento.

·        Dos chicos que estuvieron internados en un hogar realizan una denuncia contra el celador, esta acusación fue corroborada por otros niños, sin embargo el celador no fue separado de su cargo hasta que finalmente, a partir de la intervención personal de una trabajadora social de la institución se lo trasladó pero sin que medie ninguna sanción.

En Buenos Aires un joven que actualmente tiene 17 años relató que cuando tenía 15 años “cayo en cana por embriaguez, disturbios en la vía pública y no se cuantas cosas más” de ahí lo mandaron a un juzgado porque era menor. Como no tiene familia que pueda hacerse cargo de la situación cuando lo llevaron al juzgado el hermano lo fue a buscar pero mientras todos discutían qué hacer con él, lo llevaron a un instituto de menores de la Ciudad de Buenos Aires. Según el relata el lugar era “de terror”, “los más grandes les pegaban a los más chicos”, etc. El no la pasó mal porque como estaba en la calle se sabía manejar, ya de entrada le “rompió la cara” a uno que se quiso hacer el malo. No los dejaban salir aunque supuestamente era un lugar abierto y no para delincuentes, sino para “desamparados”. Estuvo allí un mes y durante ese mes no hizo nada.

La asistente social que mandaron a que visite la casa para ver si lo dejaban volver con el hermano pasó un informe “de mierda” pero al final lo dejaron volver a la casa, no sabe porqué.

Volvió a la calle y nadie más se ocupó de él, tuvo que ir varias veces al juzgado también se tuvo que anotar en el colegio, pero nada más, no volvió a la escuela.

 

En la provincia de Córdoba también se han registrado casos de maltrato en las instituciones:

“ En el momento que los detienen, los empujan, los patean, les pegan,....”

 

“En este momento en y todos los institutos están con capacidad máxima y algunos con superpoblación”  (funcionaria judicial Córdoba)

 

“Hay chicos que nos comentan que los docentes de algún instituto... que se han llegado a hacer sumarios... uno trata de ser bastante cautos porque puede tener repercusiones bastante grandes. En ese caso llamamos al inspectos del Instituto antes de pasarlos antecedentes a otro lado... nosotras tratamos de movernos con cautela y mucho respeto ..” (funcionario judicial, Córdoba)

 


 

[1] Se incluyen funcionarios dependientes de Consejos del Menor (nacional y provinciales); Secretarías de Desarrollo Social o similares.

[2] En esta categoría se incluyen profesionales de distintas especialidades de Hospitales y Centros de Salud.

[3] Esta categoría incluye maestras/os, psicopedagogas/os, directoras/es de escuelas, etc.

[4] En esta categoría se incluyó distintas organizaciones de la sociedad civil, muchas de ellas que trabajan con niñas/os.

[5] Se trata de integrantes de Congregaciones que tienen programas específicos para la atención de niñas y jóvenes (ya sea que estén en prostitución o en situaciones de riesgo.

[6] Por ejemplo en Puerto Madryn en febrero de 1999 se discutía en el Consejo Deliberante la instalación de un “sexodromo”, como un modo de relocalizar las whiskerías, cabarets, etc. También duraten el transcurso del años 1998 y 99 fueron innumerables las noticias en torno al Código Contravencional de la ciudad de Buenos Aires, en torno a la oferta de prostitución callejera, y la necesidad de fijar “zonas” rojas. Directa o indirectamente se trata de la cuestión de la reglamentación de la prostitución, cuando la política desde 1935 en adelante era contraria a la misma.

[7] Se refiere a jóvenes de entre 18 y 21 años.

[8] Se refiere a menores de 15 año.

[9] Varios son los ejemplos que se podrían dar, de fiscales que son amenazados cuando avanzan con causas que afectan intereses de grupos que actúan delictivamente, y que obstaculizan con todo tipo de métodos la acción judicial (incluidos amenazas, violencia, y asesinatos).

[10] Explotación sexual de niños. Informe de Avance, 4- 2- 1996, mimeo. El equipo de investigación estuvo integrado por: Arnaldo Marini, Silvia Ferrari, Clarisa Voloshin, María del Carmen Roggi, Cecilia Castaño, Claudia Vigil, María Elena Kunina, Elena Castiñeira de Dios y Marín Fenissi.

[11] Programa....Informe de avance, op. cit.

[12] Los llamados que llegan a este teléfono no son sistematizados. Se han tabulado esas llamadas pero no de forma continua: sólo para ciertos períodos breves. Tampoco se establecieron criterios claros para diferenciar prostitución de otras formas de explotación infantil. Incluso como se trata de llamados telefónicos y en muchos casos son anónimos, no hay manera de distinguir si las diferentes denuncias corresponden a casos diferentes. (ver en Informe de Investigación de Junio de 1998, páginas 128 y 129.