BISEXUALIDAD EN EL MUNDO ÁRABE

 


 

Francoise Gollain (entrevista a Mohamed)

 

Este entrevista salió publicada en "Segundo paquete informativo sobre bisexualidad en castellano", Escrita en el Cuerpo, Archivo y Biblioteca de lesbianas, mujeres bisexuales y diferentes, 1999. Y en "Bisexual Horizons. Politics. Histories. Lives". Editado por Sharon Rose, Cris Stevens et al, The Off Pink Collective. Londres: Lawrence & Wishart, 1996

 


 

Mohamed es de origen tunecino. Hace varios años que vive en Inglaterra y participa del movimiento bisexual allí. La entrevista que sigue se realizó en 1991, durante la conferencia bisexual que se realizó en Londres.

F: En este momento hay un debate en la comunidad bisexual acerca de lo que es la "identidad bisexual". ¿Hay algo parecido a una "identidad bisexual" en el mundo árabe? ¿En qué sentido es diferente de la identidad bisexual que existe en los países europeos?

M: En primer lugar, puedo decirle directamente que no existe ninguna identidad bisexual en el mundo árabe. Sin embargo, es una práctica muy difundida. En el mundo árabe, casi todos los hombres son bisexuales. La bisexualidad femenina tiene muy poca existencia - las mujeres que, en alguna medida, se sienten atraídas por los hombres, permanecen como heterosexuales. Esta práctica no se limita a una comunidad específica, como sucede aquí con algunos. Es una práctica sexual masiva.

F: ¿Presente en todas las clases sociales?

M: Cuanto más baja es la clase, más difundida está la bisexualidad. En la clase alta, los modelos de conducta son muy similares a los occidentales. Pero el 90% del mundo árabe es carenciado, y pertenece a la clase baja. La bisexualidad tiene que ver con el hombre de la calle. Un bisexual no es alguien a quien se ha identificado como tal. Nadie lo señala. Sin embargo, el término "bisexual" es muy vago. En mi propia experiencia, hay diferentes grados de bisexualidad. La bisexualidad no significa hombres que se enamoran de otros hombres, quieren vivir con ellos, etcétera ...

F: ¿Cómo se expresa, entonces, la bisexualidad?

M: La bisexualidad no es lo que la gente define como tal acá, es decir, un hombre bisexual es alguien que está comprometido por entero tanto con hombres como con mujeres. Allá, un hombre bisexual es alguien que está abierto a tener una experiencia con otro hombre, no alguien que quiere vivir con otro hombre. En el mundo árabe, todos los hombres están más o menos abiertos a vivir una experiencia con otro hombre - con mayor o menor grado de compromiso. Las mujeres no tienen conciencia de eso. Las mujeres no saben lo que pasa en los ámbitos privados de los hombres.

F. ¿Cree usted que ellas realmente no saben o que fingen no saber?

M: Saben que hay personas homosexuales pero no tienen consciencia de que, tal vez, sus maridos o sus hijos tienen prácticas homosexuales. La bisexualidad es el mundo de los hombres. Pero los hombres de la familia no hablan de ello. Un hombre nunca se lo va a decir a su hermano o a su padre. Si lo hiciera, ¡su padre le pegaría, aunque él mismo lo ha hecho mucho antes de que a su hijo siquiera se le ocurriera pensarlo!

F: Y a los amigos, ¿se lo dicen?

M: Entre amigos, es más o menos aceptable, si es tema de bromas. Uno se ríe de eso y no es importante, y nunca se lo menciona como algo positivo. Cuando dos hombres tienen relaciones sexuales es muy importante saber de qué lado está cada uno, pasivo o activo. Las dos posiciones son totalmente diferentes. Como dos razas distintas en la misma cama.

F: El que es pasivo, ¿se identifica a sí mismo como mujer o es considerado como tal?

M: Aquí llegamos a la cuestión de por qué la bisexualidad es un fenómeno tan masivo en el mundo árabe. Es precisamente porque el bisexual activo ve al homosexual pasivo con el que mantiene relaciones sexuales como una extensión de la mujer. El hombre bisexual al que le gustan las mujeres siente placer sólo si piensa que el muchacho gay con el que tiene relaciones sexuales no es otro hombre sino un gay, es decir, una mujer a medias. Se traza una línea demarcatoria muy clara entre los bisexuales y las personas que son ciento por ciento gay.

F: ¿Se desarrollan relaciones, por ejemplo, un hombre activo tiene un vínculo que dure varios meses o quizás años con el mismo hombre pasivo?

M: Si se desarrolla una relación, es porque resulta conveniente. Por ejemplo, si el hombre y el muchacho son vecinos y para el hombre es fácil ver al muchacho con regularidad. Pero no hay compromiso emocional. A los hombres bisexuales no se los reprime porque ser activo no es algo degradante en el mundo árabe. Por eso es que un hombre con grandes bigotes y músculos puede decirle a sus vecinos "¿Saben qué...? Ayer me cogí a ese muchacho". En esos mismos términos lo dice. Cogerse a alguien no se considera malo en absoluto, pero ser cogido es una catástrofe. Penetrar a otro hombre es algo perfectametne aceptable. Pero si una sola vez a uno lo descubren chupando o tocando el pene de otro hombre, o siendo penetrado, uno está maldito para la sociedad, es un "bicho raro". No se permite reconocer la virilidad del otro hombre en ninguno de esos actos. Uno es un hombre si niega la virilidad de la persona con la que hace el amor.

F: La edad, ¿es relevante? Los muchachos más jóvenes, ¿tienden a actuar como pasivos?

M: No. Es simplemente una preferencia. El hombre bisexual activo prefiere a los muchachos jóvenes con poco vello y la piel suave, y se puede sentir más viril porque ve en ellos a una mujer. Pero hay muchos muchachitos que se cogen a hombres mayores. En el mundo occidental, el hombre de la calle no puede admitir que es bisexual porque aun siendo activo hacerlo le significa descender en la escala social, ser considerado gay. Si una parte de uno es hetero, toda su sexualidad va en esa dirección. Uno negará su homosexualidad porque la única opción socialmente aceptable es la hetero.

En el mundo árabe, por el contrario, hay dos opciones igualmente aceptables: amar a las mujeres o amar a los hombres en forma activa. Ahora, esas conductas bisexuales que se expresan libremente se pueden ubicar en una escala del 1 al 10 en cuanto al grado de compromiso emocional. He conocido hombres que no quieren tener nada que ver con uno después del acto sexual, hombres que se quedan con uno durante una hora, etcétera ... Eso depende del hombre que se enamore de uno. Los turistas occidentales que van a los países árabes tienden a encontrarse con personas cuya bisexualidad está ubicada en los primeros grados de esa escala y después dicen "a estos árabes no les gusta besar, lo único que les interesa es coger". Pero esos turistas no se dan cuenta que esas mismas personas - y forman un grupo grande- serían heterosexuales si vivieran en Inglaterra.

F: Tengo la impresión - y me gustaria corroborar mi hipótesis con usted- que la bisexualidad está tan

difundida en el mundo árabe porque los hombres no tienen acceso a las mujeres. Me refiero al hecho que usted mencionara antes de que se debe negar la virilidad de los que actúan como pasivos.

M: La principal causa de bisexualidad es la aceptación de los hombres bisexuales activos por parte de la cultura. Aquí, incluso en las prisiones, los hombres que no tienen acceso a las mujeres tienen dificultades para expresar sus instintos homosexuales - como pude verlo en conversaciones que mantuve con varios de ellos. En el Mediterráneo, esa aceptación tiene profundas raíces en la cultura y es muy antigua. La segunda causa es que las mujeres no están disponibles para el sexo, sus familias las protegen. Como existe una privación sexual muy obvia en el mundo árabe, los hombres buscan una alternativa.

F: ¿Esto significa que apenas un hombre es lo suficientemente rico como para casarse le pone fin a su actividad homosexual?

M: El hombre de la calle promedio, si le dan a elegir, elige a una mujer como pareja sexual en primer lugar. El hecho de que las mujeres no estén disponibles contribuye a la existencia de prácticas bisexuales pero no la explica. La causa es cultural.

F: ¿Cómo se sienten los individuos concretos con respecto a los actos que realizan con otros hombres? ¿Sienten culpa o no la sienten? ¿Tienen sentimientos positivos al respecto?

M: Más que social, la aceptación es personal en lo que respecta al individuo en cuestión. Esta sensación interior positiva le permite al hombre expresar su sexualidad.

F: En la conferencia bisexual que se está desarrollando en este momento, uno de los supuestos principales es que la bisexualidad equivale a ideas políticas progesistas. Sin embargo, en el mundo árabe la bisexualidad no parece ser algo muy positivo. ¿Qué siente usted frente a estas dos bisexualidades, cómo las compara?

M: Yo creo que la bisexualidad es más libre en el mundo árabe que aquí. Para mí, cualquier tipo de liberación no tiene que ver con un grupo de intelectuales que inicien un movimiento. La liberación se da a nivel de la gente, del hombre de la calle, de la sociedad como un todo. Obviamente, desde el punto de vista de las leyes y la política, el movimiento está más avanzado aquí que en el mundo árabe, donde el tema no se trata en los medios, ni se menciona siquiera en los círculos intelectuales.

F. ¿Eso significa que usted se siente más oprimido aquí?

M: Desde el punto de vista de la sociedad en general, sí. Por supuesto que en mi círculo de intelectuales progresistas, no. Sin embargo, si voy al pub o a trabajar, me siento más oprimido aquí que allá, donde puedo hablar con más libertad.

F: En este momento se está construyendo un movimiento bisexual en Inglaterra y en otros países occidentales. ¿Cree usted que algo similar está sucediendo en el mundo árabe?

M: ¡Nunca va a suceder! Uno siempre puede contar con el desarrollo intelectual, con el progreso social, etcétera, pero hay una cosa que bloquea todos los avances y es el Islam. El Islam nunca va a cambiar. Yo tengo muy pocas esperanzas.

 


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